Los grupos de yoga en familia surgen de la necesidad de parar y dedicarle un tiempo a nuestros hijos donde poder relacionarnos sin prisas ni obligaciones, dedicándonos sólo a la escucha y al conocimiento profundo de nosotros mismos y de nuestros hijos.

 

 

En estas sesiones se trabaja la respiración, la relajación, los buenos hábitos posturales, la expresión corporal y emocional y el juego (la importancia de jugar por jugar).

 

Es un espacio donde compartir y crear unos lazos sólidos y saludables con nuestros hijos.