El Yoga infantil pretende ser una herramienta que ayude a desarrollar y equilibrar las capacidades físicas, emocionales y mentales durante la infancia.

 

Las enseñanzas que trasmite el yoga parten de la consideración de la persona como parte de un todo y de dar al niño un conocimiento de su cuerpo físico, de sus emociones y de su mente, en resumen, un conocimiento integral de él mismo para que así aprenda a respetarse a él y también a los demás, desarrollando su autoestima y confianza y aprendiendo a autorregular sus emociones y a estar centrado en los momentos que requieran concentración.

 

El motor que mueve el mundo del yoga infantil es el juego, pues este es la más libre expresión del alma de un niño y su manera más segura y eficaz de aprender cualquier enseñanza.

El contacto con la música, está presente a lo largo de toda la vida del ser humano. Es importante remarcar que sus beneficios repercuten positivamente en las áreas del desarrollo intelectual, auditivo, sensorial del habla y de lo motriz.

 

La música es un elemento del arte considerado fundamental en los primeros años porque favorece entre otras cosas, su manera de expresarse, de integrarse, de conocerse a sí mismo y a su entorno.

Es una práctica corporal basada en el juego sensoriomotor y simbólico, a través del cual los niños se expresan y se relacionan, favoreciendo su desarrollo global: motor, cognitivo y afectivo-social.

En la sala de psicomotricidad los niños generan un juego que les ayuda a descubrir sus competencias, desarrollando su identidad y autonomía.

El juego constituye la ocupación principal del niño, desempeña un papel muy importante, pues a través de éste se estimulan y desarrollan las áreas psicomotriz, cognitiva y afectivo-social.

 

El juego es educativo y contribuye al incremento de las capacidades creadoras del niño, por lo que es considerado un medio eficaz para el entendimiento de la realidad. Por medio del juego y del movimiento, los pequeños experimentan, aprenden, reflejan y transforman activamente la realidad.

Los niños crecen a través el juego y del movimiento.

La intervención del psicomotricista se basa en la escucha y el respeto; acogiendo a cada niño tal y como es en su expresividad motriz, sin juzgarla, favoreciendo que sea él mismo, respetando su ritmo de desarrollo y evolución. Acompañando de este modo el crecimiento personal.

En Maternando, ofrecemos grupos de Psicomotricidad para niños de diferentes edades y para mamás y bebés (Grupo de juego para bebés) .

Además damos el servicio de psicomotricidad a escuelas infantiles y aulas infantiles de colegios concertados así como a AMPAS como actividad extraescolar.