Es un espacio donde los niños juegan con otros niños sin necesidad de separarse de su mamá.

La incorporación al grupo se hace de este modo de forma muy natural, por iniciativa propia del niño que puede acudir en cualquier momento al regazo de mamá.

 

El juego está acompañado por un profesional de la psicomotricidad que facilita la exploración y la expresión de las emociones que esta suscita, emociones que se respetan y no se juzgan para que cada niño encuentre su lugar y su modo de expresión.